Los bribris se despiden cantando.

Cuando pensamos en un funeral, probablemente imaginamos flores, una ceremonia religiosa, palabras de despedida o unos minutos de silencio.
Sin embargo, para el pueblo bribri de Costa Rica, tradicionalmente la muerte ha estado acompañada por rituales mucho más complejos, en los que la palabra, la música y el canto también han tenido un papel importante.
Y no se trataba simplemente de cantar para expresar tristeza.
La investigadora Laura Cervantes Gamboa, de la Universidad de Costa Rica, estudió una colección de 18 cantos fúnebres bribris y encontró que formaban parte de una concepción mucho más amplia de la muerte: el paso de una persona del mundo de los vivos al mundo de los muertos.
Cantar para acompañar un tránsito
En la tradición bribri, la muerte no se entiende únicamente como el final de una vida. Los rituales funerarios están relacionados con su propia visión del mundo, sus ancestros y sus creencias sobre el destino de la persona después de morir.
La antropóloga costarricense María Eugenia Bozzoli, una de las grandes estudiosas de la cultura bribri, documentó durante décadas sus concepciones tradicionales sobre el nacimiento y la muerte a partir de observaciones, fuentes históricas y relatos de las propias comunidades.
Su trabajo muestra hasta qué punto estos momentos forman parte de un sistema cultural y espiritual mucho más amplio.
Dentro de ese universo aparecen también personas que cumplen funciones específicas.
La Universidad Estatal a Distancia (UNED) recoge, por ejemplo, la figura del oköm, encargado tradicionalmente de la sepultura de los fallecidos, y del bikakla, quien participa en ceremonias y momentos fúnebres.
Los cantos también cuentan historias
Lo interesante de los cantos estudiados por Cervantes es que no constituyen simplemente música ceremonial.
Sus temas permiten acercarse a la manera en que la cultura bribri explica uno de los momentos más importantes de la existencia.
La investigación relaciona el tránsito entre la vida y la muerte con elementos centrales de la propia creación del universo bribri. Es decir, detrás del canto existe también una manera de explicar el mundo y el lugar que ocupa cada persona dentro de él.
Conocer estas prácticas permite acercarnos a una parte del patrimonio cultural costarricense que muchas veces permanece fuera de nuestra vida cotidiana.
También recuerda que en un país relativamente pequeño conviven maneras muy diferentes de comprender la vida, la muerte y la despedida.




